"El viento se levanta, es necesario intentar vivir" decía ese verso de Paul Valéry que dio nombre a una preciosa película de Miyazaki.
Hay que intentar vivir , dicen los poetas. Sentir la vida, contemplar la vida, aprehenderla aunque sea un momento.
A mi la vida me va a matar. Como a todos vosotros (pero yo siempre pienso que a mi más, y eso que sé que no es verdad).
Vosotros me vais a matar con vuestros vacíos atragantados en mi garganta. Ese juego de sonrisas y la promesa del sexo sin compromiso en la mirada. Las bromas, los juegos de palabras, su mano en mi brazo, en mi nuca, en mi espalda. El preludio del caos.
Que sí, que lo sabéis los que me sentís (también yo os siento), que tengo fuego bajo la piel y sé bien cuando uno de vosotros sabe lo que tiene que saber.
Y después qué, me pregunto. Me pregunto cómo lo hacéis para que sea siempre sólo un rato de placer y nunca una persona. Nunca alguien que te importe por más de unas horas, nunca alguien a quien merezca la pena conocer. Sólo un placebo, un instante con un cuerpo intercambiable.
Él , todos ellos, siempre dice que vaya, que soy guapa, sexy, divertida , culta e interesante. Me acaricia el ego y yo le miro con desconfianza (no me gustan los aduladores). Pero a él no le intereso.
Sólo quiere un pedazo. Usarme y olvidarse de mi.
Dicen que no, que me va gustar, que les gusta que me guste (eso les acaricia a ellos el ego) y qué, si a mi me gusta gustar , ¿acaso soy yo mejor?
Pero yo me quedo hueca, después de cada polvo, cuando quiero más y también cuando quiero menos.
Me vais a matar entre todos, quitándome trozos de mi alma a mordiscos. Que sí, que queréis verme el culo y todo lo demás y empujaros dentro de mi cuerpo, vaciaros, vaciarme, quedaros tranquilos y marcharos. No tener que contestar nunca más.Mientras a mi se me queda un nudo dentro y una avalancha de pensamientos porque la incertidumbre siempre me ha matado.
Yo no quiero ser la que se queda jodida por las ausencias. El patético cliché de la chica que se pone triste porque no la llaman. Tampoco quiero ser como vosotros con tal de no sufrir.
Os aburrís, porque estáis aburridos de vosotros mismos, porque no queréis conocer a nadie, porque no sabéis amar. Y yo no soy así. Hay algo que grita dentro de mi y que me dice que donde no hay amor muere la vida y que cuando el viento se levanta hay que intentar vivir o aprender a volar.