"Debes ser quien eres-Dijo la duquesa a Alicia-o, si quieres que lo exprese de forma más sencilla, nunca trates de ser lo que tal vez hubieras debido ser o lo que pudieras haber sido, sino aquello que deberías haber sido."

Alicia en el País de las Maravillas-Lewis Carroll
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jueves, 20 de febrero de 2014

Aquello que no existe.

Y se siente muy dentro. Punzadas que te clava, aquello que quisiste tanto que , acaso, nunca lo pudiste apre(h)ender.

Qué hago yo aquí,me pregunto, si todo se irá con un verso.Qué hago queriendo recuperar algo que nunca tuve.

 Sentir ese vacío absurdo cuando te das cuenta de que nunca tuviste nada más que la sensación de poder fingir que algo así tenías.

Siempre supiste que aquello era una químera. Pero ,ahora que al fin se ha ido ,te das cuenta de que su ausencia ha dejado un vacío.¿Cómo puede ser posible? Te preguntas- ¿Puede ocupar espacio aquello que no existe?


...

(Creo que sí, en tanto que es un espacio inventado en un lugar inexistente creado para albergar toda la irrealidad de mi mente.)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Monólogo interior.



Que no me importa que se acabe el fin del mundo, porque llevo medias de rejilla.

Y aún no he besado su boca.

Ni me he (des)hecho en suspiros entre sus brazos.

Y es que aún no le conozco, pero sé que existe porque lo he inventado.

Todos los días que se acaba el mundo son decepcionantes.

Creo que dormiré hasta mañana.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Quisiera negar...

Quisiera negar la existencia de esos días fríos que ni la calidez de las mantas sofoca. Por la mañana asomo la nariz ,cuando golpea en mis tímpanos el sonido chirriante de mi viejo despertador de cuerda, pero decido no levantarme.No todavía. Hoy no quiero ser, quiero olvidar que soy.

Y sin embargo debo amanecer, porque no queda otro remedio, y meterme en el metro con montones de rostros cenicientos que evitan mirar y ser mirados.

Quisiera transformar la realidad con el pensamiento.Hacer que todo cobre sentido.En mi cabeza a veces sueño despierta, que soy pirata y hago lo que me da la gana.Y peso 15 kilos menos y no me preocupa tanto engordar, que eso son preocupaciones de niñas frívolas.

Quisiera negar que a menudo deseo tener a otro cuerpo desnudo en mi cama.Hundirme en él. Evadirme en él.

Y sería muy fácil tenerlo.Pero no tan dulce y exasperante como desearlo.

Quisiera negar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Road Salt





No puedo escribir. Pero cada día lo intento, pensando que así escaparé de los anhelos que me ahogan.

Amanezco fría y tengo miedo de enamorarme del arrullo de las mantas solo porque me dan calor.

Creo que te mentí cuando dije que lo único que necesitaba era dejar de necesitar.

A veces me deslizo entre las sábanas y dejo que mis manos rueden por mi piel, hacia abajo y hacia dentro.

Toco notas de humedad y jadeo. Me escindo con un suspiro y hecho hacia atrás la cabeza.

Me hundo. Y trato de dormir, con los dedos aun húmedos, oliendo a soledad.

jueves, 28 de junio de 2012

Hace mucha soledad



Y mucha reminiscencia de días pasados.Me sabe el recuerdo a adolescencia.

Pienso en eso de que no veo las cosas como son sino como soy yo.

Y cuando te echo de menos porque necesito tener a alguien que me haga eso que tú me hacías, como le hacía en gíglico Horacio Oliveira a la Maga:

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.


Pienso que




Tú tienes una voz adecuada para leer este fragmento en voz alta, pero no lees a Cortázar.Y no te gusta que te hable de escritores. Y para colmo, tú eres de esos que dicen (y eso es algo que despierta mi antipatía, siempre a flor de piel)

-Pero a ver, ¿qué es lo que vas a hacer? ¿qué quieres ser?-Porque hay que hacer algo y ser algo; tener una profesión. Parece que tengo que justificar mi existencia con un trabajo, contribuyendo a que el "sistema" siga funcionando.¿Para qué sirvo? ¿Produzco riqueza, gano dinero, soy una española que consume cuántos litros de leche y cuántos kilos de tomates al año?

No sé lo que voy a hacer.No sé lo que quiero ser.Tan sólo quiero vivir feliz.

Pero a veces, a veces, solo quisiera comer tarta de cumpleaños sin sentirme culpable y poder hacértelo en el idioma que más te guste.

(pero no lo haré)




miércoles, 21 de diciembre de 2011

La importancia de las cosas.

Y ahora pienso en aquello de "todo tiene la importancia que tú quieras darle".Me parece que no es cierto.Quiero decir que no me veo con la capacidad de tasar la importancia de las cosas "ahora los estudios me van a importar un 10% más que antes y Fulanita de tal un 5% menos".

Las cosas tienen una importancia para mi, lo quiera o no lo quiera, y esa importancia la tasa una parte de mi cerebro que no controlo.

Puedo dejar de hablar del tema que me corroe, puedo fingir que no me importa y tratar de centrarme en otras cosas pero...¿Finalmente dejará de importarme? Creo que acabará dándome esa impresión incluso a mi, mi cerebro se encargará de ocultar debidamente aquello que me jode, aplastarlo, olvidarlo de algún modo...Pero en el fondo no creo que vaya a desaparecer, seguirá ahí, machacándome de manera inconsciente y...

y...

Me he quedado suspendida en esos puntos suspensivos.Así que no voy a decir ni escribir nada más.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Tiempo improductivo

Digamos que no sabemos decir nada.Somos un par de desequilibrados.El problema es que soy un satélite de mi propio planeta que gira en su propia órbita.El problema es que no soy capaz de comprender algo sin haberlo plasmado en palabras.Y a veces los pensamientos no se me quieren traducir en palabras y hasta que no son palabras no los pienso, pero los siento.

Pero, no nos vayamos por las ramas.Resulta que a veces me gusta jugar a ser honesta del modo más directo y preciso que se me ocurra.Te hablo y te digo lo que pienso que siento, aunque no estoy convencida de que sea la verdad.Tú no me crees, o no me tomas enserio, porque mi verdad de mi misma no encaja con la verdad que tú tienes de mi.Así que puedo decir lo que quiera, realmente todo lo que diga se irá con el viento y no tendrá mayor importancia para ti.Aunque me haya costado horrores admitírmelo a mi misma, aunque me cueste todavía más decírtelo sin titubear.Las palabras me salen temblando y acaban por huir cuando lanzas esa mirada que todo lo quiere comprender y que todo lo subjetiva.

Puedo decir "te quiero" o "no te quiero" o explicarte qué es lo que me da miedo.Tú lo borras porque no me ves. Ni yo a ti.No nos vemos.Y no nos trascendemos.Y de tanta hablar acabamos por no decir nada.

Y al final no somos más que palabras.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Y morirme contigo si te matas

y matarme contigo si te mueres;porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren...

No tiene sentido: Retenerte a ti conmigo, retenerme a mi a tu lado.

Estoy segura de que cuando tu presencia desaparezca de mi cotidianeidad me sentiré tan sola, me sentiré tan triste... que volveré a escribir.