A veces tengo ganas de correr, de correr hasta el fin del mundo.Hasta un lugar solitario en el que nadie me vea, en el que nadie me escuche, y entonces...GRITAR.Gritar hasta partirme la garganta.Como si todo el dolor se fuese a desvanecer con ese grito.
Justo cuando pienso que estoy más congelada que nunca, que ya no soy capaz de sentir nada.Justo cuando pienso que empiezo a estar bien y pienso en cosas banales como los vestidos que me gustaría comprarme, o en esa novela que pretendo escribir (pero no me acaba de salir), o los nuevos proyectos para la universidad, los viajes, el trabajo que quiero encontrar a toda costa...Cuando parece que me siento bien escucho esa canción y se me parte el alma.Lloro y no sé ni por qué.No sé qué me duele tanto.Solo escucho tu voz llena de melancolía.
Pienso ¿¿POR QUÉ?? Una vez más.
Me digo que ya no te quiero, NO TE NECESITO.Muérete.Desaparece.
Y siento que la que ya no se quiere , muere y desaparece soy yo.
Maldita niñata estúpida.
Vuelvo a flagelarme.
Y cuando todo pasa...Otra vez siento que me he quedado más fría que nunca.
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