Me bebo la vida a grandes tragos,hasta ahogarme.Trato de ser feliz aunque sea solo un minuto.Buscando nuevas sensaciones, buscando dosis de adrenalina.Sensaciones,placeres efímeros: Líquido transparente,frío, que deja un sabor amargo en la boca.Pero eso se evapora y lo único que queda es un poso negro y viscoso, como si fuese alquitrán, que se acumula dentro de mi,muy dentro, al fondo.Poco a poco, cada día que se evapora deja un poquito más de ese líquido denso.Sé que llegará un momento en el que ya no sea solo un poso al fondo,sino que empezará a llenarme, a cubrirme,tapando mis pulmones e impidiéndome respirar.Me ahogará.Me matará.
Por más que trato de transformar toda esa tristeza en canciones.En notas que me alejen de mi.Ese líquido es demasiado pegajoso y denso como para diluirlo por completo.
Ella estaba sentada en el sillón junto a la ventana,abrazando su guitarra.Sus ojos se perdían en algún punto tras el cristal.
-Has leído mi cuaderno-dijo sin mirarme.
-Sí...-admití.
-Ya.
No dijimos nada más.Sabía que estaba deprimida.Sabía que era autodestructiva.Me hubiese gustado decirle que yo estaba con ella,pero me pareció estúpido.Estaba avergonzada por haber hurgado en sus cosas sin permiso y no quería incomodarla.Lo que no sabía era que no volvería a verla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario