Hay cosas que no se dicen.Hay cosas que uno intenta ocultarse a uno mismo, pero que se revelan a si mismas sin que se pueda hacer nada para evitarlo.Es una sensación parecida a la de comida repitiéndose en la boca:volver a sentir ese gusto ácido o amargo, porque ese tipo de cosas nunca saben bien,tragar aunque sea desagradable, intentando que se consuma el mal sabor, pero no lo hace.
De eso no se habla porque es algo cuya existencia se trata de eludir y por lo tanto nunca se tienen las palabras para expresarlo.Eso inefable que duele y se calla porque si tratases de explicarlo los demás no entenderían por qué te tiembla la voz al pronunciar torpemente las palabras.Así que uno finge que nunca sintió, ni siente, ni sentirá, nada similar.No existe y por lo tanto no hace falta ni ponerle nombre.
Pero la verdad es que ahí está.
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