Algo insólito:Un juego como de campamento en los pasillos de la facultad de Filosofía y Letras.Era una competición.Allí estaba, imponente:Un armatoste de madera muy grande, de 10 metros de altura y casi un kilómetro de largo.Cuerdas por las que había que trepar, peldaños de madera traidores, demasiado endebles para sostener a una persona (quien los pisaba caía o al menos se le hundía el pie irremediablemente);una tirolina hecha con cuerda y neumático para pasar de un lado a otro.Se empezaba por una red de cuerdas por las que había que trepar para subir a la primera plataforma de madera.El final era una columpio de niños en el cuál había que balancearse para alcanzar una piedra colgada del techo por una cuerda fina.
La chica morena estaba a unos 10 metros del columpio para niños pero no participaba del juego.Estaba algo estresada por la fuerte música de moda que escupían los altavoces a todo volumen y por el barullo y los gritos de sus compañeros, compañeros con los que no había trabado amistad. Una chica de cabello rubio ceniza llamó su atención; tenía el pelo largo hasta los hombros,fino, muy liso, pero coronado por una llamativa cresta y, parte del pelo, a los lados, rapado,como si tuviese entradas.-Qué extraño peinado.-Pensó la chica morena-¿Se habrán puesto de moda las entradas?-La chica del pelo rubio ceniza le gritó, sacándola de su ensimismamiento:
-Eh,tú! No te quedes ahí mirando, ayúdame para que pueda trepar.-La chica del extraño peinado se encontraba muy cerca de la meta; estaba subiendo unos peldaños de madera muy separados, no tenía la altura suficiente para llegar al peldaño superior.Saltaba e intentaba trepar de alguna manera en vano.La chica morena la ayudó, sin darse cuenta de que un profesor, el profesor que pararía el tiempo cuando a él le viniese en gana y que dictaminaría quién iba a ser el ganador,la miraba.El profesor llevaba un micrófono -Un minuto para que se acabe la competición!-Gritó.La música de moda que sonaba fuerte por los altavoces se aceleró, los estudiantes a su vez aceleraron el ritmo, algunos caían del armatoste y se lesionaban, eran atendidos por un grupo de vigilantes vestidos de rojo que se ocupaban de ellos y los llevaban a la enfermería.
Entonces, a la chica morena le dio por correr, aunque ella no participaba en el juego, corrió pisando las baldosas del suelo firme y llegó hasta el columpio.Se sentó, se balanceó, cogió la piedra.La sirena que anunciaba el fin del juego sonó estrepitosamente.Se había acabado.Muchos alumnos le gritaron a la chica morena que era una tramposa, estaban enfurecidos.El profesor cogió el micrófono, todos contuvieron la respiración, esperaban que dijese el nombre del ganador que, no podía ser de ninguna manera la chica morena ya que había hecho trampas.La chica morena tampoco esperaba ganar, no quería ganar, no sabía por qué había ido corriendo a coger la piedra.
-Tú, la chica morena que está sentada en el columpio-Dijo el profesor que tenía el micrófono.Todos la miraban,a ella o al profesor, esperando que éste la instara a levantarse,o le echara la bronca o algo parecido-Tú has ganado.Sentenció.
Todos gritaron y se quejaron cabreados, el profesor amenazó con abrir un expediente a aquellos que continuaran quejándose.Se acercó a la chica morena y le dijo:
-En las normas nadie dijo que hubiese que superar todas las pruebas para coger la piedra.Decían "el primero que coja la piedra gana" y "el que haga trampas quedará inmediatamente descalificado".Tú no has hecho trampas porque nadie especificó muy claramente las normas.Sin norma no hay trampa.Has sido la primera en coger la piedra ,por lo tanto eres la ganadora.Además te he visto ayudar a la chica que iba en primera posición y eso me ha gustado.Has ganado.
La chica morena empezó a caminar hacia el exterior del edificio y salió a un patio con jardines.Dos chicas, una de cabello peinado de manera que lo llevaba perfectamente liso y rubia de bote, otra con el pelo rizado, también teñido de rojo y negro, la seguían.Le gritaban "eh,tú!" la alcanzaron y empezaron a gritarle que no se merecía nada de lo que tenía que no obtendría el premio porque ellas se encargarían, que era una fracasada y otras cosas.La chica morena llevaba una cruz al cuello, la cruz era de un metal blando y trataba de moldearla con los dedos ya que estaba algo deformada.A su lado apareció,sí, apareció, ya que hasta aquél momento no se había percatado de su presencia, pero sin embargo no se extrañó al verla, una chica sudamericana que la animaba.Las chicas de cabello teñido cada vez estaban más cabreadas, la chica sudamericana le decía que ella no era ninguna perdedora, que daba igual que no se hubiese esforzado por nada hasta entonces y que hubiese ganado de balde.La chica morena seguía toqueteando la cruz, la chica sudamericana no conseguía consolarla, se sentía mal.
Todo se fue difuminando y fue desapareciendo hasta que no quedó nada.Solo negro en la mente de una chica morena que soñaba y que acababa de despertar.
-Qué sueño tan extraño-Pensó.
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