No quiero ahogarme en el vacío de mi propia angustia. No quiero sentir que voy perdiendo pedazos de mi en cuerpos ajenos y por eso no quiero que me toquen. No quiero usar ni ser usada para obtener placer.No quiero sexo sin amor, me deja fría. No quiero hundirme en el absurdo, en esa masa de diátesis mórbida que me quiere devorar. No quiero no querer nada.Y no quiero castigarme por el hecho de que me paso la vida haciendo aquello que se supone que no quiero hacer.No quiero sentir en los huesos como todos quieren consumirme poco a poco.
Todos quieren consumir, tragar, saciarse de algo que no saben qué es. Se ahogan en su propia vida. Cuanto más consumen (sexo, drogas, rock n roll o tal vez sonidos electrónicos que los sumen en un mundo de psicodelia) más vacíos se quedan. Me ponen nerviosa. O más bien me enervan, me cansan, me…asquean. Me parecen tan vacuos.Que cada uno se destroce el organismo como quiera, vivir mata, pero tal vez merezca la pena cuidar el cuerpo que uno tiene como muestra de amor hacia uno mismo y porque se pretende que dure. Buscar el equilibrio, no pasarse la vida atiborrándose de placeres efímeros ,tan fáciles de obtener y consumir; se sienten rápido ,se apagan rápido, los consumes y ellos te consumen a ti. Yo prefiero el placer de aquello que cuesta más caro, es más duradero, más intenso. Como el placer de aprender, de leer un buen libro o de forjar una amistad a base de conversaciones con sabor a cerveza. Ya he bebido demasiado veneno. Ya he buscado demasiadas sensaciones y todo porque no sabía quién era. Ya he perdido mi vida el tiempo suficiente.
Pero no soy capaz de sentir mi pasado como si fuese mío, no lo siento como parte de mi, a veces no me siento. Después de todo ,será que sigo perdida en un torbellino de recuerdos ridículos.Tengo uno del año pasado que me parece que se haya repetido mil veces cambiando los detalles, pero que en esencia es el mismo:
-Recuerdo de esas noches en las que moléculas de 3,4-metilendioximetanfetamina se follaron mis neuronas.-
Yo estaba allí, parada , en medio de esa sala, rodeada de toda esa gente a la que tal vez podría apreciar en particular (bueno, probablemente no, no a la mayoría,demasiado frívolos como para sentir que pueden aportarme algo) y que en masa detesto.La mayoría iban borrachos , probablemente drogados.Yo formo parte de esa mayoría.
Me siento como en un mercado de carne,tengo la impresión de que todos buscan con la mirada a alguien atractivo con quien echar un polvo.Hoy solo quieren intoxicarse y follar.Absurdos.Quieren ir contracorriente, ser diferentes,con sus piercings, sus tatus y sus peinados extravagantes, pero son un producto de las modas; todos están trazados con el mismo patrón;todos hacen las mismas gilipolleces; todos dicen la misma basura pseudofilosófica sacada de no sé qué película o libro o canción que todos conocen.Sí, los juzgo como masa, como masa de juventud estúpida.
Me creo muy diferente a ellos.Pienso que son, mayormente, el tipo de individuos que creen que los libros son accesorios para hacerse una foto “cool” y que se preocupan más de hacerse fotos “cools” que de leerse un buen libro.Y yo no, yo no soy así. Pero viéndome aquí es imposible percibir esta diferencia.Tal vez haya alguien aquí a quien merezca la pena conocer pero nunca lo sabré.Así que simplemente me dejo llevar por la música y observo a mi alrededor.
Entonces no pensaba demasiado en la nausea que me provoca generalmente ese tipo de personas.En esas circunstancias lo único que quería era perder la consciencia , que mi mente se escapase con la música.Que solo existiese el aquí y el ahora ; sentir que todo es básico, primario y simple.
Imagíname:
Allí estoy yo, con todos ellos, la música nos golpea con sus ritmos marcados y nos electriza la piel con sus acordes lisérgicos. Hace calor.
Entonces veo a una rubia y paseo mis ojos por toda su anatomía, me fijo.Blusa rosa transparente con sujetador negro, minifalda negra pegada al cuerpo, medias negras y, seguramente, llevaba zapato plano.No es muy alta.Es delgada.Me llaman la atención sus ojos azules grandes y almendrados, pintados de negro, sus labios carnosos y perfectamente delineados que me recuerdan a los de Scarlett Johanson..Es una “guapa típica” incluso una guapa vulgar, clon de rubia americana de comedia estúpida para adolescentes.Pero me parece guapa, me parece sexy y la miro, no puedo dejar de mirarla.Pienso que en otras circunstancias, en otro lugar: En el campo ,con el sol bañando su piel y haciendo refulgir sus cabellos; ella me miraría y sus ojos azules, entonces sin pintar ,estarían llenos de luz. Me parecería preciosa; sería preciosa , absolutamente preciosa y única, nada vulgar, nada típica.
Pienso en cómo debía ser de niña.Me pregunto de dónde será, si será una estudiante erasmus.Y todos estos pensamientos transcurren rápido, demasiado rápido; dejo que se vayan porque el romanticismo se vuelve histriónico en esta sala.
Así que la sigo mirando, sí, la miro con lujuria y,entonces, me devuelve la mirada.Me chupo los labios, giro la cabeza, bailo, me muevo, deslizo mis manos por mi cuerpo, acariciándolo, me balanceo;me muevo como si me sacudiese la música del cuerpo.La vuelvo a mirar y ella sigue mirándome de soslayo.Veo un cubata vacío en el podium, frente a ella, estamos pegadas al escenario, ella a mi izquierda , a 5 metros de mi.El vaso tiene hielo dentro así que decido acercarme a cogerlo, no me importa de quién sea, necesito agua y, además , es una escusa para acercarme a ella.Noto la boca seca.Es culpa de la droga y el alcohol , necesito beber mucho para no deshidratarme.Me acerco, ella me sigue observando con disimulo mal disimulado, veo un cigarrillo en su mano.Sonríe. Cojo el vaso, mastico el hielo.La miro, le pido una calada del cigarro de liar que se está fumando, aunque está prohibido fumar, y yo , además, no fumo tabaco prácticamente nunca.Es asqueroso.Pero todo da igual.Le devuelvo su cigarro, se lo fuma; Yo bailo a su lado.
Y entonces ,simplemente la agarro de la cintura, le retiro el pelo rubio de la cara y le digo al oído
-Tengo que decírtelo: Pienso que estás increíblemente buena.-Enseguida acerca su boca a la mía.Besa bien.Me toca el pelo, me acaricia, mueve la lengua, me mordisquea los labios, aparta su boca y resigue mis labios con un dedo, dibujándolos, para después volverme a besar.Sabe a tabaco y a algo dulce, es agradable, en realidad,su sabor, besarla.Me besa con pasión , como si yo le pusiese realmente cachonda.Y yo a ella también.
Pero no me excitaba, era todo una pantomima. Necesitaba tocar a alguien, besar a alguien, para sentir que estaba en el mundo. Que estoy en el mundo. Viva. Y que los demás me sienten también.No estoy segura de que me gusten las chicas, alguna vez me he excitado mirando pornografía lésbica . Alguna vez me he excitado besando a una mujer.Pero ¿acaso eso me convierte en bisexual? No lo sé , no me gusta etiquetarme como nada, solo sé que en ese momento yo no estaba realmente cachonda pero me apetecía besarla. Juraría que ella era más heterosexual que yo pero eso tampoco importa.
Tenía ganas de besarla porque me pareció hermosa y porque me sentía muy hueca dentro de esa sala.Se me escapó un pensamiento “realmente esto no va conmigo, me tengo en demasiada estima como para entregarle mi cuerpo a cualquiera, como para besarme con cualquiera,incluso”. A veces hago cosas que creo que no van conmigo pero si no van conmigo ¿por qué lo hago?
Creo que lo que pasa es que me he perdido y hago cosas que la persona que yo creo que soy no haría solo para olvidarme de quién soy.
A las 6 y media de la mañana cogí el metro para volver a casa ,sola.En estado catatónico.Sintiendo que apenas podía sentir nada y que estaba soñando lo que en aquellos momentos me sucedía (viajar en el metro) y me había sucedido (estar en una discoteca besando a una chica rubia).
Esa fue una noche de tantas en las cuales al meterme en la cama pensaba en olvidar todo lo que aquella noche había sucedido.-Esa no soy yo-pensaba.Y me dormía imaginando que estaba en un lugar del pasado en el que me sentí cómoda, segura, feliz, a salvo.
Algún día volveré a leer esto y la yo que aquí se retrata me parecerá una extraña.Prácticamente ya me lo parece, aunque creo que todavía vive conmigo.
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