"Debes ser quien eres-Dijo la duquesa a Alicia-o, si quieres que lo exprese de forma más sencilla, nunca trates de ser lo que tal vez hubieras debido ser o lo que pudieras haber sido, sino aquello que deberías haber sido."

Alicia en el País de las Maravillas-Lewis Carroll

sábado, 5 de agosto de 2017

El juego de la mentira o la despersonalización.


Todo era mentira.

Solo la nada era verdad.

Jugamos a un juego cruel . Volé lejos de mi , a un lugar en el que yo no era yo y nada podía tocarme.
Dejé mi cuerpo en el piso y me puse a mirarlo en el reflejo del espejo.
Sin mi , carecía de autonomía ,así que me usó.
Una voz lejana salió de mi garganta , dijo " no , déjame , no quiero" ,pero él pensó que era parte del juego y mi resistencia solo le excitaba más.El dolor me conectó conmigo, aullé, él dijo " shhh , no pasa nada". No paró.

El juego consistía en que yo era una cosa , algo de lo que podía disponer a su antojo ,que se podía usar y maltratar porque las cosas no sienten y carecen de deseos.

Mi cuerpo inerte cayó en la cama , las lágrimas me resbalaban por la cara. Me dio un beso , se levantó y se fue a duchar como si tal cosa. Cuando volvió a entrar en la habitación hizo una broma, una broma sobre mi tirada en la cama como algo inerte, acerca de mi incapacidad para levantarme y caminar. Le hacía gracia. Yo no sentía nada.

Decidí quedarme lejos , no volver nunca al cuerpo roto y no hacer nada para evitarle.

Era una adicta, en el fondo, pero nunca me atreví a afirmar la verdad : Que no era libre.

Una vez vi a esa que no era yo llorando , sin saber por qué; llorando porque había dicho que no y a él le dio igual, llorando porque de repente la angustia me subió por el pecho , porque sentí que algo se me resquebrajaba dentro. Pero huí de ahí "¿qué te pasa?" "Nada, nada, déjame, es que me encuentro mal" " ok" dijo. Se puso a jugar con la PSP.

Y después me miré y me dije " tú querías, a ti te gusta esto, sino ¿por qué lo buscas? ¿Por qué no te resistes? No puedes llamar resistencia a eso que tú haces",era más fácil permitirlo todo y marcharme de dentro de mi, porque mi cuerpo ya no era un lugar seguro y era más fácil no ser. Había una que no era yo, que se hacía daño muy lejos ,saberse usada y vaciada dolía tanto que nunca tenía bastante. Dame más de ese veneno. Quería ser castigada por ser incapaz de evitar el maltrato.Y porque la desesperación, la tristeza, el vacío , eran mi todo y todo siempre es demasiado. Había otra que obviaba todo muy cerca , donde yo era otra y aquello, simplemente , no me estaba sucediendo a mi.

La verdad sería la que yo quisiera o simplemente no sería. Recordaba aquellos episodios como si alguien me los hubiese contado, no podía sentirme.

El día que volví a vivir en mi pude sentir el dolor. Tuve pesadillas. Me odié. Le odié.

Pero , al final, aprendí a ser.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Recuerdo de una fiesta.


Qué delicia la fiesta, allí siempre estoy tan fuera de mi, las cosas pasan sin más y ya no pienso en lo que pasa porque simplemente soy. Allí nunca me pregunto qué significa esto, porque entonces me entraría la tristeza.

Y allí estaban.

Esos ojos negros que me miran bajo unas tupidas cejas oscuras que te hacen parecer inteligente ( y resulta que lo eres). Bebe una copa con pose aristocrática, qué elegante, me mira y yo actuo como si no me percatara, embriagada ya de la atmósfera festiva.

La gente, el rock n roll, los abrazos, las sonrisas, "vamos a bailar" " voy a por una copa" y tú en la barra. Y yo soy toda bromas, juegos de palabras, risas, miradas y contoneo coqueto.

¿Cuál era tu nombre? Otra vez lo dijiste y otra vez se me volvió a olvidar, pero tú me miraste a los ojos y dijiste el mío y eso sí que no se me olvida. Me convocaste y me salí de dentro ,me hiciste estar presente en ese momento. Fue como si el único propósito de que yo tenga nombre fuera que algún día tú lo pronunciaras.

Te encuentro de nuevo, me preguntas qué opino de Rosseau, eso me hace sonreir; detesto que me llamen guapa , me encanta que me pregunten sobre filosofía, o libros, o dibujos animados.

Y entonces - Mira! Un mago. - Te digo. Y miramos el truco juntos y yo digo "oh! " y abro los ojos , sonriendo, porque me gustan esas sorpresas que se producen al jugar con la atención y los sentidos. Y tú me pasas el brazo alrededor de los hombros y me acercas a ti.

Bebes de mi copa con total confianza , pero se te cae y se rompe.

-Qué torpe! - Te digo, acusadora.

Me compras otra copa.

Y entonces yo me voy y tú te vas y es que me siento obligada a prestar atenciones a otra gente que me gusta muchísimo menos que tú o no quiero que parezca que me gustas demasiado. No sé cómo voy a explicarme esto.

Te escuché intentar hablar en catalán y me hiciste reir. Después te fuiste. Tus amigos se iban.

-Me voy ya.
-¡¿YA?!No te vayas tan pronto- Te dije.

Que todavía no hemos hablado de todo y de nada en horas que parecen segundos.
Que todavía no nos hemos besado.

Eso no te lo dije.

Me gustas tanto...

Pero te marchaste y ahora lo único que sé hacer es inventarte.