Todo era mentira.
Solo la nada era verdad.
Jugamos a un juego cruel . Volé lejos de mi , a un lugar en el que yo no era yo y nada podía tocarme.
Dejé mi cuerpo en el piso y me puse a mirarlo en el reflejo del espejo.
Sin mi , carecía de autonomía ,así que me usó.
Una voz lejana salió de mi garganta , dijo " no , déjame , no quiero" ,pero él pensó que era parte del juego y mi resistencia solo le excitaba más.El dolor me conectó conmigo, aullé, él dijo " shhh , no pasa nada". No paró.
El juego consistía en que yo era una cosa , algo de lo que podía disponer a su antojo ,que se podía usar y maltratar porque las cosas no sienten y carecen de deseos.
Mi cuerpo inerte cayó en la cama , las lágrimas me resbalaban por la cara. Me dio un beso , se levantó y se fue a duchar como si tal cosa. Cuando volvió a entrar en la habitación hizo una broma, una broma sobre mi tirada en la cama como algo inerte, acerca de mi incapacidad para levantarme y caminar. Le hacía gracia. Yo no sentía nada.
Decidí quedarme lejos , no volver nunca al cuerpo roto y no hacer nada para evitarle.
Era una adicta, en el fondo, pero nunca me atreví a afirmar la verdad : Que no era libre.
Una vez vi a esa que no era yo llorando , sin saber por qué; llorando porque había dicho que no y a él le dio igual, llorando porque de repente la angustia me subió por el pecho , porque sentí que algo se me resquebrajaba dentro. Pero huí de ahí "¿qué te pasa?" "Nada, nada, déjame, es que me encuentro mal" " ok" dijo. Se puso a jugar con la PSP.
Y después me miré y me dije " tú querías, a ti te gusta esto, sino ¿por qué lo buscas? ¿Por qué no te resistes? No puedes llamar resistencia a eso que tú haces",era más fácil permitirlo todo y marcharme de dentro de mi, porque mi cuerpo ya no era un lugar seguro y era más fácil no ser. Había una que no era yo, que se hacía daño muy lejos ,saberse usada y vaciada dolía tanto que nunca tenía bastante. Dame más de ese veneno. Quería ser castigada por ser incapaz de evitar el maltrato.Y porque la desesperación, la tristeza, el vacío , eran mi todo y todo siempre es demasiado. Había otra que obviaba todo muy cerca , donde yo era otra y aquello, simplemente , no me estaba sucediendo a mi.
La verdad sería la que yo quisiera o simplemente no sería. Recordaba aquellos episodios como si alguien me los hubiese contado, no podía sentirme.
El día que volví a vivir en mi pude sentir el dolor. Tuve pesadillas. Me odié. Le odié.
Pero , al final, aprendí a ser.
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